Namibia De la costa de los Esqueletos al desierto de Kaoko 22.932 € por persona en habitación compartida.
8 noches, 18-26 de noviembre de 2024
Descubre la belleza virgen y las enormes extensiones de Namibia al volante del 4x4 definitivo, con guías expertos que te ayudarán en el camino. En esta aventura recorrerás 1.700 km, pasando por uno de los países más impresionantes del planeta, además de la célebre costa de los Esqueletos, donde antiguos barcos naufragados y remolinos de neblinas cuentan historias de aventuras con un final trágico. También iremos al desierto de Kaoko, donde viven animales escurridizos que se han adaptado al inhóspito entorno, con unas espectaculares vistas de fondo.
En el camino, podrás acceder a regiones exclusivas apenas transitadas, disfrutarás de alojamientos lujosos y campamentos privados en los enclaves más salvajes, y te encontrarás con los animales más extraordinarios de Namibia. Sin duda, es la aventura de tu vida, con la que te llevarás historias y recuerdos increíbles para contar a la vuelta.
Carretera asfaltada con petróleo y arena
395 km
Bájate del avión y embárcate en esta aventura. En Walvis Bay, recogerás tu Grenadier, conocerás a los guías y participarás en una reunión para explicar cómo será la ruta. Te espera la naturaleza salvaje de Namibia.
La costa de los Esqueletos, apodada «la tierra que Dios creó con ira» por los nativos de Namibia, es un paraje desolado que se extiende hasta tocar el océano Atlántico. Fuertes vientos, remolinos de niebla y más de mil navíos naufragados salpican la costa, creando una atmósfera escalofriante, casi de otro mundo. Un adelanto inhóspito y extremo de la naturaleza salvaje virgen que aguarda en Namibia.
En Terrace Bay, entraremos en el parque nacional de la costa de los Esqueletos, donde realizaremos la última parada de repostaje antes de adentrarnos en Namibia. Desde aquí, viajaremos por el litoral atlántico hasta un campamento móvil privado con todo listo para pasar la primera noche bajo las estrellas. Terrace Bay será el último contacto con la civilización antes de seguir explorando la inmensidad de Namibia.
Arena y lechos de ríos
220 km
En 1942, un bombardero Ventura se quedó atrapado en la arena durante una misión de rescate de los supervivientes del Dunedin Star naufragado. Su tripulación y los supervivientes fueron rescatados después de dos semanas en las duras condiciones del desierto. Un ejemplo de coraje, determinación y supervivencia en contra de las adversidades. Aunque los restos están esparcidos, el bombardero Ventura es un inquietante recordatorio de los peligros que aguardan en la costa de los Esqueletos.
Un paso de río seco y rocoso nos espera en el río Hoarusib, el cual es famoso por sus profundos cañones y por sus formaciones de «castillo de arcilla». No te pierdas los órices, las gacelas saltarinas y algunos de los animales salvajes más famosos de Namibia, como el rinoceronte negro, el elefante del desierto, la hiena parda y el escurridizo y raro león del desierto.
Al cruzar el río Khumib, llegarás al corazón del desierto de Kaoko. Sus sinuosos lechos secos guardan un sustento esencial para los animales adaptados al desierto. El terreno que le rodea es tan inhóspito como hermoso, y regala momentos de tranquilidad en medio de arenas en movimiento y caminos rocosos.
El manantial de Sarusas es un oasis acogedor escondido en los inhóspitos terrenos que le rodean. El agua es una fuente esencial de vida para los animales de la región, como los elefantes adaptados al desierto. Es, además, una parada tranquila para nuestro convoy de exploradores en nuestro camino al norte.
El inmenso desierto de Namibia esconde en su interior unos misteriosos círculos de piedras antiguas. Estas formaciones, con una disposición muy particular, permiten asomarnos a los primeros habitantes de esta región, aunque el propósito de su construcción sigue siendo un misterio.
La montaña de Agate es famosa por sus increíbles formaciones rocosas y sus coloridos yacimientos de minerales. El resultado es un trasfondo espectacular en el campamento donde pasaremos la noche. El paisaje es el sueño de cualquier fotógrafo con sus ricos colores que contrastan con el vasto y fértil desierto. Mientras pasamos la noche bajo las estrellas en nuestro campamento, podrás repasar mentalmente todos los momentos increíbles vividos y todas las vistas espectaculares de nuestra jornada.
Arena y lechos de ríos
220 km
En 1942, un bombardero Ventura se quedó atrapado en la arena durante una misión de rescate de los supervivientes del Dunedin Star naufragado. Su tripulación y los supervivientes fueron rescatados después de dos semanas en las duras condiciones del desierto. Un ejemplo de coraje, determinación y supervivencia en contra de las adversidades. Aunque los restos están esparcidos, el bombardero Ventura es un inquietante recordatorio de los peligros que aguardan en la costa de los Esqueletos.
Un paso de río seco y rocoso nos espera en el río Hoarusib, el cual es famoso por sus profundos cañones y por sus formaciones de «castillo de arcilla». No te pierdas los órices, las gacelas saltarinas y algunos de los animales salvajes más famosos de Namibia, como el rinoceronte negro, el elefante del desierto, la hiena parda y el escurridizo y raro león del desierto.
Al cruzar el río Khumib, llegarás al corazón del desierto de Kaoko. Sus sinuosos lechos secos guardan un sustento esencial para los animales adaptados al desierto. El terreno que le rodea es tan inhóspito como hermoso, y regala momentos de tranquilidad en medio de arenas en movimiento y caminos rocosos.
El manantial de Sarusas es un oasis acogedor escondido en los inhóspitos terrenos que le rodean. El agua es una fuente esencial de vida para los animales de la región, como los elefantes adaptados al desierto. Es, además, una parada tranquila para nuestro convoy de exploradores en nuestro camino al norte.
El inmenso desierto de Namibia esconde en su interior unos misteriosos círculos de piedras antiguas. Estas formaciones, con una disposición muy particular, permiten asomarnos a los primeros habitantes de esta región, aunque el propósito de su construcción sigue siendo un misterio.
La montaña de Agate es famosa por sus increíbles formaciones rocosas y sus coloridos yacimientos de minerales. El resultado es un trasfondo espectacular en el campamento donde pasaremos la noche. El paisaje es el sueño de cualquier fotógrafo con sus ricos colores que contrastan con el vasto y fértil desierto. Mientras pasamos la noche bajo las estrellas en nuestro campamento, podrás repasar mentalmente todos los momentos increíbles vividos y todas las vistas espectaculares de nuestra jornada.
Playa
Garantía básica: 5 años*
Angra Fria fue un proyecto para crear un puerto próspero en la década de los 60. Sin embargo, fue abandonado por la dureza del entorno. Esta zona desolada y azotada por el viento aún muestra las ambiciones caídas en desgracia y por qué la costa de los Esqueletos se llama así.
Los restos del Dunedin Star se encuentran en la costa de los Esqueletos y, aunque apenas se pueden ver, su historia sigue siendo una de las operaciones de rescate más importantes de Namibia. Los supervivientes abandonados se enfrentaron a unas condiciones casi insalvables hasta que por fin fueron rescatados tras una larga misión. Se trata, en realidad, de una historia de valentía y supervivencia contada por los que se enfrentaron a la ira de la naturaleza.
El punto donde se tocan el imponente río Kunene y el océano Atlántico forma un delta fértil que crea un oasis único en medio del desierto. El agua dulce del río Kunene alimenta la vida de un variado ecosistema compuesto por animales como cocodrilos del Nilo, tortugas verdes y diferentes especies de peces. Se trata de uno de los enclaves más sorprendentes por el contraste entre el desierto y el río. De aquí, pasaremos por parte del sistema de dunas hacia nuestro campamento en la orilla del río.
Dunas
80 km
El camino al este estará marcado por las dunas en movimiento de la costa de los Esqueletos. Los guías darán indicaciones para atravesar los terrenos irregulares, superar las dunas y mostrar lo que hay bajo ellas. Suelen verse manadas de órices que se dirigen al río, regalando la oportunidad única de ver cómo la vida se abre camino en una región tan árida.
Después de cruzar el valle de Hartmann, llegamos a Serra Cafeman, un oasis de puro lujo en medio de la inhóspita belleza del desierto. Este campamento aislado en el corazón del río Kunene ofrece un confort incomparable, unas vistas impresionantes y una experiencia cultural irrepetible. Aquí, tendrás la oportunidad única de conocer al pueblo de los himbas, una de las últimas tribus seminómadas de Namibia. Y también podrás explorar esta tierra de contrastes. Un retiro perfecto para pasar dos noches.
Arena y roca, lechos de ríos, llanuras
330 km
En nuestro paso por este valle tan desolado como increíble, donde las únicas señales son unos antiguos barriles de combustible, sentirás un verdadero aislamiento del mundo, y es que se trata de una de las regiones más remotas de Namibia. Un paisaje cautivador que regala unas vistas inolvidables de dunas, escarpadas montañas y un frondoso verde que bordea el río.
A continuación, llegamos a Purros, un pequeño asentamiento aislado junto al río seco Hoarusib, donde podremos deleitarnos con la naturaleza virgen de Namibia. Esta área, rodeada por paisajes espectaculares, es conocida por su riqueza de especies de plantas y animales, como jirafas y elefantes adaptados al desierto. Es una oportunidad única de ver cómo la naturaleza y la cultura conviven en un lugar recóndito e intacto de Namibia.
Las llanuras de Giribes albergan extensiones de grava y matorrales que se extienden hasta el horizonte como si no tuvieran fin. Este paisaje abierto y árido regala unas vistas incomparables y una auténtica sensación de estar en otro mundo. Se trata de unas de las llanuras más impresionantes de Namibia. Su ubicación remota y su belleza silenciosa crean una experiencia inolvidable marcada por el silencio y la lejanía del mundo en que vivimos.
El río Hoanib, con unas curvas que se abren camino entre el paisaje árido, es una fuente de agua vital para los animales salvajes adaptados al desierto. Sus más de 270 km atraen a elefantes, leones, jirafas y otros animales que se han adaptado a la dureza del desierto.
Llegada a Hoanib Skeleton Coast Camp, donde el lujo contrasta con la naturaleza más salvaje y remota. Este exclusivo campamento ofrece una mezcla única de confort y la posibilidad de descubrir paisajes inhóspitos de Namibia. Allí, podrás disfrutar de unas vistas panorámicas increíbles, una hospitalidad insuperable y la posibilidad de ver cebras de montaña, órices del Cabo, gacelas saltarinas, kudús y guepardos. Sin duda, el lugar perfecto para descansar después de un día de aventuras.
Caminos de arena, rocas volcánicas, llanuras
240 km
El bebedero President’s Waterhole es un sustento esencial en medio de la dureza del desierto que sirve de oasis a muy diferentes especies adaptadas al desierto, como elefantes. Allí, tendremos la oportunidad única de observar de cerca cómo se comportan estos majestuosos animales en su hábitat natural. Al pasar con nuestros vehículos, no te pierdas otras especies que también acuden aquí en busca de agua para sobrevivir en este paisaje inhóspito.
El terreno inhóspito del valle de Modderrift contrasta con las llanuras del desierto que lo rodean. Con sus montañas escarpadas y sus impresionantes formaciones rocosas, el terreno de este valle es tan inhóspito como cautivador. Para atravesar esta zona única, se necesita concentración, pero merece la pena solo por las sorprendentes vistas y la verdadera sensación de aislamiento del mundo que vivirás. Una mezcla perfecta de aventura todoterreno y belleza natural sobrecogedora.
Las formaciones de roca volcánica, de millones de años de antigüedad, son la prueba de la larga historia volcánica de esta zona. Estos extensos campos rocosos ennegrecidos se pierden en el horizonte, creando un paisaje tan sorprendente que parece de otro mundo. Evidencian cómo las fuerzas de la naturaleza han dado forma al paisaje de Namibia a su antojo durante miles de años. Al cruzar caminos de arena, tendremos la sensación de viajar en el tiempo.
Una de las historias de conservación de Namibia con final feliz es la reserva natural de Palmwag, donde viven las últimas poblaciones de rinocerontes negros del desierto. Estos animales raros y esquivos deambulan por las amplias llanuras con otras especies del desierto, como los órices, las jirafas y las cebras de montaña. Es un privilegio al alcance de muy pocos poder ver al rinoceronte negro en su hábitat natural. Esta mezcla de vida salvaje y paisajes impresionantes es, sin duda, digna de ver.
Este campamento con tiendas de campaña se encuentra en medio de valles antiguos y montañas escarpadas, y ofrece una mezcla única de aislamiento y confort. Además, presume de unas vistas increíbles de la naturaleza que lo rodea. Un regalo para los ojos después de una larga jornada de exploración. El campamento es famoso por su conexión con la comunidad local, por lo que los huéspedes no solo podrán disfrutar del máximo lujo, sino también de una experiencia auténtica de la cultura de la zona.
Lechos de ríos de arena y rocas, llanuras del desierto, cráter
305 km
El río Huab se abre camino por el paisaje seco y polvoriento, creando un espacio vital para los animales del desierto. En época de sequía, su lecho de arena se convierte en una carretera para los elefantes del desierto y los antílopes. La vegetación que lo bordea ofrece un contraste verde con el trasfondo estéril. Sin duda, un oasis único en el terreno duro de Namibia.
El río Ugab, también con un cauce seco, recorre algunos de los terrenos más duros de Namibia. En su camino, montañas escarpadas y una escasa vegetación dan cobijo a los órices, a las jirafas y a otros animales salvajes. La experiencia de ver elefantes del desierto atravesar estas condiciones tan duras nos recuerda la capacidad de resiliencia que es necesaria para vivir en un entorno tan inhóspito como este.
El macizo de Brandberg, el cual se eleva 2.573 metros por encima de las llanuras del desierto, tiene la cumbre más alta de Namibia y es famoso por su formación de granito y el arte rupestre antiguo que allí se encuentra. Según nos acercamos, el tono rojizo se va intensificando, sobre todo, al atardecer. Este lugar sagrado esconde miles de pinturas del arte rupestre san, incluida la famosa Dama Blanca, una pintura que se encuentra en uno de sus abruptos acantilados.
El cráter Messum es un extenso paisaje volcánico desolado formado en la tierra hace millones de años. Este enorme cráter de formaciones rocosas parece de otro mundo. El viaje por Messum pasará por antiguas masas de lava y llanuras de grava que atestiguan las fuerzas geológicas que dieron forma al duro paisaje de Namibia.
The Stiltz es una joya escondida en las dunas de arena de Swakopmund, que ofrece unas vistas impresionantes del lugar donde el desierto del Namib toca el océano Atlántico. Los bungalós ecológicos de madera soportados por pilotes ofrecen una experiencia irrepetible de lujo y tranquilidad. Después de pasar días recorriendo las tierras salvajes de Namibia, es el lugar perfecto para descansar y disfrutar de la tranquilidad donde empezó esta aventura: la costa de los Esqueletos.
Aquí termina este viaje increíble, pero si quieres seguir explorando Namibia, estaremos encantados de compartir algunas recomendaciones.
Por favor, tenga en cuenta que su contrato para la expedición se realizará a través de una empresa externa y no con INEOS Automotive, que declina toda responsabilidad en la máxima medida permitida por cualquier ley aplicable por su participación en esta actividad. El suministro de sus datos personales en el formulario anterior es una solicitud por su parte para facilitar a esta empresa externa su información personal con el fin de que pueda realizar los trámites necesarios para celebrar un contrato para la expedición.
Datos de la empresa externa: Magalena Corporation, 203 Allied Building, Francis Rachel Street, P.O. Box 381, Victoria, Seychelles.
Las imágenes incluidas más arriba son puramente indicativas, y no representan específicamente fotografías de la ruta de la expedición.